Desde 1990, la demanda de energía primaria de Brasil se ha duplicado, principalmente por el aumento del consumo eléctrico y la necesidad de carburantes para el transporte, consecuencia de la fuerte expansión económica del país.


El principal objetivo del proyecto Mato Grosso Hydro es aumentar la cuota de energía sostenible en el consumo eléctrico global de Brasil, así como en el de Latinoamérica y el Caribe. Las tres pequeñas centrales hidroeléctricas que participan en el proyecto acumulan una potencia instalada de 76,07 MW. Cada una de las centrales tiene una capacidad de generar electricidad de entre 21 y 28 MW. Están emplazadas cerca del río Jauru, en el estado de Mato Grosso, situado en la región Centro-Oeste del país. Gracias al proyecto, se ha podido evitar parte de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que habrían producido las centrales conectadas a la red, principalmente térmicas de combustibles fósiles con efectos muy nocivos para el medioambiente.