En 2022, los combustibles fósiles estaban detrás del 77 % de la producción eléctrica de la India. El carbón representaba el 74 % del total, seguido del gas con un 2,7 % y de otros combustibles fósiles con un 0,1 %. Las ingentes emisiones de carbono del país se deben tanto a su gran dependencia de los combustibles fósiles como a la densidad de su población. No en vano la India se ha convertido en el país más poblado del planeta, superando a China en el año 2023. Con la rápida expansión económica del país, aumentarán sus necesidades energéticas. Y para satisfacerlas con electricidad verde habría que aumentar de forma rápida y masiva las fuentes de energía sostenible.


El proyecto Pawan Wind contempla el despliegue de parques eólicos y otros proyectos energéticos en varios estados del país con el fin de generar electricidad limpia, rompiendo así con el esquema tradicional de gran dependencia de los combustibles fósiles. Este proyecto tiene un papel esencial en la transición de la India hacia una economía baja en carbono, ya que genera electricidad a partir de una fuente renovable y la inyecta en la red eléctrica nacional para sustituir la parte reservada al carbón en el mix eléctrico del país.